El mercado inmobiliario de Valencia comienza a mostrar signos de cambio. Según el último informe de Idealista correspondiente al cierre de 2025, la capital del Turia se sitúa como la tercera ciudad de España donde más crece la oferta de viviendas en venta, con un incremento del 8% interanual, solo por detrás de Madrid y Málaga, ambas con un 10%.
Lejos de interpretarse como una mejora en el acceso a la vivienda, este aumento responde a una realidad distinta: los precios han alcanzado niveles que dificultan la compra para una parte creciente de la población.
Actualmente, el precio medio en Valencia capital se sitúa en 3.340 euros por metro cuadrado, su máximo histórico. Este encarecimiento está provocando que muchas operaciones no lleguen a cerrarse, lo que deriva en una acumulación de viviendas en el mercado.
Desde el sector inmobiliario explican que el crecimiento del stock no se debe a un aumento de obra nueva, sino a la caída de la demanda, incapaz de asumir los precios actuales. Esta situación genera una brecha significativa entre el precio anunciado y el de cierre, que puede alcanzar los 700 euros por metro cuadrado.
Además, la dinámica del mercado ha cambiado notablemente. Si antes las viviendas se vendían con rapidez, ahora muchas permanecen más tiempo disponibles, lo que evidencia una desaceleración en las compraventas.
En contraste, el resto de la provincia presenta un comportamiento diferente. Fuera de la capital, la oferta ha descendido un 6%, ya que los precios más contenidos permiten que la demanda siga activa. A ello se suma el papel del comprador internacional, que representa aproximadamente una cuarta parte del mercado.
El informe apunta a que este fenómeno podría marcar un punto de inflexión. Aunque en el conjunto de España la oferta sigue reduciéndose —con una caída del 11% interanual—, grandes ciudades como Valencia comienzan a reflejar un escenario distinto: la demanda se retrae no por falta de interés, sino por la dificultad de asumir los precios actuales.

